Pesca en invierno. ¡Que el frío no te asuste!


Resulta curioso como aún a día de hoy existen aficionados que en cuanto llegan los primeros fríos, cuelgan las cañas hasta el año próximo, cuando los días vuelvan a ser más largos y calurosos y las aguas suban de temperatura.

Aunque todos tenemos preferencias a la hora de pescar con un clima u otro, si lo que verdaderamente buscamos es el sentir la tensión en nuestras líneas, el frío no debe asustarnos y pararnos en dique seco. En la actualidad tenemos a nuestra disposición mejores equipos y señuelos que años atrás, aptos para cualquier circunstancia y para buscar a los peces allí donde se encuentren. Más lejos, más profundos… Hay más facilidades para disponer de una embarcación, un kayak o un económico pato. Además contamos con la “facilidad” que nos ofrece la tecnología con modernas sondas a nuestro alcance. Y las redes sociales así como internet, nos ha abierto un mundo nuevo de información para estar al tanto en todo momento del tiempo y la actividad de los peces en las distintas zonas de pesca. Así que, ¿por qué quedarse en casa cuando llega el frío, apoltronado en el sofá esperando meses mejores? Eso será lo último pues como vamos a ver, tenemos muchas opciones.

 

Tiempo de lubinas

La imagen del clásico llobarrero “rapaleando” en la mar removida es una de las estampas más deportivas que nos deja esta preciosa afición.

Suele decirse que cuando llega el frío, llega el mejor momento para la lubina. Tiene algo de cierta esa afirmación, al menos en las costas del norte de la península, pues en aguas mediterráneas por ejemplo hay otros momentos del año igual de buenos o mejores (si hablamos de cantidad, no de calidad). La llegada del frío supone el comienzo de la temporada de lubinas a spinning para muchos aficionados y en especial las de mayor tamaño. No son semanas para una pesca relajada en superficie en rías, bahías y desembocaduras, buscando ejemplares de medio kilo. Son días de buscar llobarros con la mar alterada, en los grandes espumeros, en las ola de las playas… esos ejemplares entrados en kilos con señuelos de buena talla (grandes minnows de más de 12cm. y shads de vinilo). Peces que cuando remueve el mar, pausan su estado de apareamiento y reproducción para buscar alimento en semanas tan frías donde éste escasea. Eso sí, siempre hay que estar atentos al estado del mar y no jugarse el tipo (y la vida) cuando éste bate con furia. Y al ser semanas de reproducción para las lubinas, algo que deberíamos respetar es ese estado en sí mismo. Más que nunca se impone el captura y suelta y/o una pesca responsable.

Preciosa lubina capturada por Pablo Touris, staff de Kelman/Ultimate Fishing, con un Megabass Kagelou 124F.

Si en las zonas rocosas y playas el mejor señuelo y más polivalente podría ser un minnow, en las zonas próximas a desembocaduras y salidas de agua dulce, estas semanas coincidirán con el remonte de la angula, por lo que una imitación en vinilo de este fascinante pez será una de las mejores opciones, pescando a medias aguas, o por el fondo.

 

¿Anjovas en invierno?

Hoy por hoy es muy factible su pesca en los meses más duros de invierno. El cambio climático influye y una temperatura del mar no tan fría durante las semanas frías, hacen que la anjova esté más activa que años atrás. Eso sí, depende mucho de las zonas, pues no las encontraremos en todos los lugares. Hay que estar atento a sus movimientos y conocer distintos escenarios y tampoco tener miedo en hacer kilómetros en su busca. En algunos sitios aguantarán hasta bien entrado diciembre, en otros ya en marzo las tendremos de caza, y en otros puntos muy concretos se concentrarán para pasar el más duro invierno, siempre y cuando sean zonas tranquilas y resguardadas y haya abundancia de mújoles por ejemplo. Y como estarán bastante caprichosas deberemos llevar de todo en la caja pues lo que a menudo funciona en algunos sitios, en otros no le harán ni caso. Y no solo hay que cambiar el tipo de señuelos o técnicas, si no también los colores y la velocidad de movimientos. Deberemos buscar los más adecuados para dar con la tecla para esa determinada zona. Pero si encontramos un hot spot, pasaremos un invierno bien divertido a la espera de meses mejores y con mayores ejemplares, pues en estas fechas suelen ser las pequeñas anjovas las que se quedarán en las zonas de pesca. Y sobre todo mantener ciertos puntos un poco en secreto pues ya conocemos a los buitres que siempre están atentos para hacer luego sus matanzas y regodearse de spot y capturas en las redes sociales. En pocos días no quedará una anjova en la zona.

El nuevo Duo Guado 130S parece gustarle mucho a la anjova. ¡Ni el tiempo frío las para!

 

Sepias y calamares

Una pesca de moda, la de la sepia y el calamar, ya sea con la moderna técnica de eging o a fondo desde embarcación con montajes bastante más rudimentarios pero efectivos. El caso es que en los meses más fríos es cuando mayor éxito tendremos con estos cefalópodos, donde además algún pulpo nos dará la sorpresa. La ventaja de la sepia es que en estos meses tan fríos su pesca la podremos practicar a cualquier hora del día mientras que la del calamar es una pesca nocturna, cuando el frío es más incómodo para muchos. Así que a poco que el mar nos deje salir y el frío y el viento no nos eche para atrás, esta es una de las mejores pescas que podremos realizar con un éxito relativamente asegurado. Y a nadie le disgusta volver a casa con unas cuantas sepias para preparar durante la cena, ¿no? Hay que abrigarse bien, superar las ganas de quedarse en casa y hacerse con unos cuantos “pajaritos” para capturar unas bonitas sepias. Y para los que gustan de probar siempre egis nuevos, este año los X-EGI de DTD están dando muy buenos resultados, así como algunos espectaculares colores de Sumizoku, marca nipona cada vez más utilizada por los más exigentes del eging. Pero para los que desafían el frío nocturno, en las zonas típicas de calamar entraremos en las mejores fechas del año para hacernos con un buen kraken. El eging es una técnica cada vez más practicada y poco a poco aún se hace más técnica con equipos mucho más específicos en cuanto a cañas, carretes, líneas…

Bonita foto por parte de FIRO FISHING de un calamar con el Gamberino de DTD.

 

Intensivos trucheros

Siguen siendo populares zonas de pesca durante los meses fríos, a pesar de que la vergonzante actual ley de pesca de la que gozamos ha dado al traste con muchos de ellos. Pero los aficionados a la trucha, aquellos que no pueden pasar ni dos semanas sin sentir el gusanillo que se siente cuando vas tras ellas, no quieren ni oír hablar de dejar las cañas aparcadas hasta la nueva apertura. Hoy en día es algo que ha cambiado mucho. Aunque si hace mucho tiempo que no vamos a algunos cotos nos llevaremos sorpresas muy desagradables (algunos ya ni existen, otros abandonados…), aún tenemos algunos buenos intensivos donde engañar a perdidas arco-iris y bonitas Fario de repoblación. Son momentos además de pre-desove, desove y post-desove, cuando los mayores ejemplares están más agresivos y accesibles a cualquier pescador, a menudo hasta demasiado fáciles de pescar. Y quien sabe, en estos meses de invierno, con una menor afluencia de pescadores en algún coto, alguna buena autóctona, nos puede dar la campanada. El problema para un spinner en estos cotos es que suelen ser zonas muy exclusivas para mosqueros y salvo la cucharilla, en la mayoría no se pueden utilizar otros señuelos. Pero si nos aburre lanzar cucharillas (una pesca mucho más técnica y divertida de lo que muchos piensan) siempre podemos tomarnos estos lugares para probar equipos, cañas, carretes, líneas etc. Aparte de los intensivos tenemos algunos tramos libres, que si no están catalogados como trucheros, sí podremos pescar durante el invierno y generalmente con todo tipo de señuelos. Algunos de estos tramos están muy concurridos y presionados, otros en cambio olvidados y con buenos peces.

Preciosa Fario autóctona pescada con el nuevo Megabass Vision Oneten 110 LBO.

En esas zonas menos presionadas lo mejor es una pesca rápida para localizar peces de gran tamaño y activos por lo que un jerk recogido agresivamente nos dará buenas alegrías. Recomiendo el Megabass Vision Oneten 110 LBO o el DUO Rozante 77SP, Jerkbait 85SP y 100SP. Si la zona está muy presionada nos tocará pescar más lento, insistiendo más en algunos rincones. Ahí da inmejorables resultados un pequeño slug de vinilo como el Surface Breaker de Hill Climb, montado con un Cheburashka. Simplemente letal. O un Slug de 4″ de Sawamura con un Texas para una pesca sin plomar como si pescáramos a estrímer. Y cuidado con el nuevo minnow articulado de DUO, el Ryuki Quattro. Esos movimientos han sido siempre muy efectivos con peces muy recelosos.

El Ryuki Quattro de DUO, ha revolucionado el mundo del spinning este fin de año. Un killer. El color GDA4140 es ideal para las aguas más frías, estén turbias o limpias.

 

Depredadores del frío

Aquí hablamos de depredadores en aguas dulces típicos de invierno que desde otoño hasta principios de primavera van a ocupar la mayoría de nuestras salidas, esperando días mejores para el bass o las zonas trucheras de montaña. Lucios, luciopercas y percas Fluviatilis serán nuestros objetivos. Son grandes momentos para su pesca ya que estas tres especies estarán activas en mayor o menor medida.

Josu Salas, staff de Kelman/Ultimate Fishing, con un precioso lucio capturado con el One Up Shad de Sawamura, un vinilo muy efectivo.

En embalses será mejor pescar desde embarcación (o desde un kayak y pato) para pescarlos en la capa de agua adecuada ya que en las semanas con el agua a más baja temperatura, se situarán en profundidades más allá de los 10/12 metros, allí donde se sitúan los bancos de peces pasto, como los alburnos. Y algo muy habitual con solitarios lucios y con grandes bancos de lucioperca es a situarse también a medias aguas, en torno a los 6 u 8 metros, donde persiguen alburnos o esperando que algún bando de estos pase por encima. Y para ello una buena sonda será también una gran aliada pues su ayuda para saber en cuantos metros pescamos y localizar peces pasto y depredadores, será fundamental. Un poco más “fácil” lo tendremos en el río, pues los peces suelen estar más a tiro de nuestros señuelos y solo deberemos ofrecerle el artificial más adecuado para incitarlos a picar. Y la temperatura es más constante por lo que encontraremos a los depredadores mucho más activos que en los embalses. Aún y así la comida escasea y ese será el mayor motivo por el cual estos peces se seguirán moviendo buscando algo con lo que llenar la panza. Si pescamos desde orilla quizá sea la perca la más accesible pues hasta en las semanas más frías estarán bien activas, incluso en la superficie, ya que deben aprovechar el tiempo para llenar la panza antes de las semanas de pre-desove. La clave será simplemente localizarlas, así que primero hay que saber que en esa zona abunda la comida (cangrejos y alburnos). Si encontramos el hot spot, será una pesca muy sencilla para cualquier pescador, pues la perca es un pez muy confiado. Otra cosa son los ejemplares que llegan y pasan los dos kilos de peso. Ahí hay que pescar fino, y saber escoger el señuelo y la técnica adecuada para hacerse con estos trofeos.

Si tuviéramos que quedarnos con un señuelo para estas fechas, sería quizá un shad de vinilo el más polivalente, el cual montaremos de muy distintas maneras, adecuándolo a la zona de pesca y a la técnica (vertical, texas, drop shot, jika rig, Carolina…). Recomendaría sin duda los One Up Shad de Sawamura (así como el modelo Slug para vertical), los Magdraft, Spark Shad y Hazedong de Megabass. Y para el lucio, siempre deberemos echar mano de las spinnerbaits, un de los mejores señuelos para localizar a esta especie.

 

Espetones, los vampiros de la noche

En el Mediterráneo la llegada de los fríos dejan al pescador de spinning con menos opciones pero aparte de lubinas, hay otros depredadores a los que engañar y mantener nuestros equipos siempre en combate. Los espetones, nuestra barracuda Mediterránea es una buena opción, ya que estos depredadores suelen pulular por puntas de roca y grandes puertos pesqueros y si damos con un buen banco, la diversión está asegurada, ya que son peces muy agresivos aún con las aguas frías y muy batalladores si los pescamos con equipos ligeros. Ese es el mayor error de quienes los pescan y dicen que este pez no pelea nada, al que incluso le tienen bastante manía. Pescadores que utilizan una caña de acción 20-80gr. para todo… Una buena y sensible caña de acciones no superiores a los 35gr. nos va a regalar grandes sensaciones. El mejor momento para su pesca suele ser a la caída de la tarde, las primeras horas de la noche y en menor medida, al amanecer. Que no nos eche para atrás la lluvia o el viento más frío. Si somos valientes quizá regresemos a casa con la fotografía de un gran ejemplar de barracuda o con una divertida tarde/noche de picadas. Y será el momento de pescar con grandes minnows de entre 13 y 20 centímetros ya que este depredador no se amilana ante nada. Recogidas lentas y lineales con algún pequeño jerk y si están muy apáticos directamente nos pasamos al jerking más agresivo.

Os dejo una pequeña lista de minnows y jerks que si los llevamos en la caja nos darán capturas seguras:

  • DUO Tide Minnow 125 SLD
  • DUO Tide Minnow 140/175/200 (slim, Flyer, SP)
  • DUO Jerkbait 130SP
  • Megabass Marine Gang 140 Cookai
  • Megabass Kagelou 124F/155F
El color ASI0106 GIGO en el Tide Minnow 175 Flyer de DUO es posiblemente el mejor color para la pesca nocturna.

 

¿Rockfishing en invierno?

Ok, en principio ya no tenemos a tiro de caña desde costa a especies como doradas, jurelas, caballas, agujas, bacoretas, serviolas o jóvenes palometones, pero a poco que nos movamos un poco encontraremos sargos, serranos, cabrachos así como algunas lubinas y obladas. No es mucho pero más que suficiente para seguir enganchado al rockfishing y que nos sigan doblando nuestros palitos. Las costas rocosas serán las zonas más entretenidas para lanzar nuestros señuelos así como las playas mixtas, donde cada piedra es un imán en estas fechas. Las noches en zonas portuarias nos darán numerosos cabrachos y alguna lubina. Lástima las estúpidas prohibiciones para pescar en los puertos, ya que la mayoría de veces deberemos pescar un poco de incógnito, dando esquinazo a vigilantes y policía. Absurdo. En las costas rocosas bien haremos en calzarnos unas buenas botas de montaña, un chaleco-mochila, una cajita con unos Yurameki, Ryuki, Bivi… y unos vinilitos para divertirnos tocando distintos puntos calientes. Ejercicio y pesca, el deporte completo.

El Pipin, de DUO Tetra Works, limpiará la zona, literalmente, de cualquier depredador. Ideal para darting.

Después de esto, ¿en serio prefieres quedarte en casa? En los comentarios puedes dejar cual es tu especie preferida para estas duras y frías fechas.

Buena pesca de invierno!!!!!

¿Qué opinas? Deja tu comentario ;)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .